top of page

Perdido

Actualizado: 2 ago 2025


Sentirse perdido no es una excepción, es una de las formas más humanas de existir. A veces, la vida se vuelve un ruido constante, una sucesión de días repetidos que no parecen llevar a ningún lugar. Te sientes vacío, como si algo dentro se hubiera resquebrajado lentamente hasta romperse del todo, y sin embargo no hay lágrimas, no hay gritos, solo un silencio que pesa más que cualquier palabra.


Es agotador pelear cada noche contra pensamientos que te susurran que no estás a la altura, que has fallado, que el tiempo se va como agua entre los dedos. El alma empieza a doler de forma sutil pero persistente, como una herida que no se ve, pero que no deja de sangrar. Y los sueños que alguna vez fueron refugio, ahora parecen espejismos lejanos, casi burlones.


No se trata ya de encontrar una meta grandiosa, ni de responder grandes preguntas existenciales. A veces, el único logro real es seguir respirando cuando todo en tu interior grita que te detengas. Es levantarse aunque no haya fuerza, aunque no haya motivo claro. Es esa lucha silenciosa y constante la que define tu valentía, aunque nadie más la vea.


La soledad duele más cuando estás rodeado de cosas o personas que parecen tener todo en orden. Pero lo que ves afuera no siempre refleja lo que cada uno carga por dentro. A veces sentirse roto no significa estar acabado, sino estar en el proceso de reconstrucción, aunque no lo sepas aún. Y eso requiere una paciencia brutal, una ternura contigo mismo que cuesta mucho aprender.


Quizás hoy todo se ve gris, lento y monótono, pero no siempre será así. No porque alguien lo prometa, sino porque incluso el dolor cambia, se transforma, y da paso a nuevas formas de sentir. No te castigues por no estar bien. No te exijas tener todas las respuestas. A veces, solo hay que sobrevivir el ahora. Y eso, aunque no lo creas, también es un acto de esperanza.

Entradas recientes

Ver todo
Tic tac

Hoy me siento desolado de la vida, de mis metas y de mis sueños. Me dejé caer a dormir en la sala de la casa, acompañado únicamente por el sonido constante del reloj, ese tic tac insistente que me rec

 
 
 
Arder en silencio también duele

Hoy me siento realmente mal. Ojalá fuera por cosas pequeñas o pasajeras, pero no lo es. Es un cansancio profundo, de esos que apagan todo por dentro, que te quitan las ganas de seguir, que te hacen cu

 
 
 

Comentarios


bottom of page